Manitas

Manitas eres el manantial de agua que mana de la tierra, vida que corre por el
interior de la inmensa montaña y nos regala cada día la inmensa fortuna de
apreciar la salida del sol en su más hermosa percepción.
Pude apreciar de cerca tu frondosa vegetación que disfrute y ame hasta el último
día de mi niñez y guardo como un tesoro en mi corazón, los recuerdos de
aquellas noches frías en las que con clásicos juegos infantiles corrí y caí divertida
en tu terreno polvoriento que ahora está cubierto por una capa firme de concreto.
En tus pozos de agua viva, sorprendida y fascinada conocí de cerca el proceso
de formación de los sapos; que siendo sincera, me generaba curiosidad el
observar a esos pequeños renacuajos moverse rápidamente en el agua y
escabullirse entre el lodo del fondo, que tiempos tan maravillosos.
En tus profundas calles nacieron los más sinceros sentimientos, se forjaron los
sueños más grandes y se cumplieron las metas más altas anheladas por tus hijos.
En tu gente se encuentra la esencia del amor, la solidaridad, la familia y la
enorme gratitud con Dios nuestro creador por permitirnos apreciar y sentir su
infinita bondad para con todos nosotros.
Manitas, en ti esta mi ser.

Autor: Ana Rosa López

Historias de mi barrio